lunes, 21 de abril de 2014

La Velocidad de Procesamiento

- A ver, ¿Qué funciones cognitivas conocéis? - preguntó el ponente de aquél seminario sobre neuropsicología infantil. Al inicio había decidido apagar el powerpoint y se había puesto a comentar diferentes ideas sobre neuropsicología en general. Al revés de lo que pudiera parecer, estaba siendo muy interesante, nos tenía a todos atentos. Era el curso de 2009 del Master de Estudios Avanzados en Cerebro y Conducta - Venga, irme diciendo-. Apremió de nuevo. La expectación se había vuelto nerviosismo, en especial porque estaba claro que iba a ir preguntando uno por uno.

- La memoria - dijo una compañera, la primera que señaló
- La atención - dijo el segundo señalado
- La función ejecutiva - Dijo el tercero

Nos íbamos quedando sin funciones cognitivas. Cada uno más que señalaba era una función menos que quedaba. ¿Cuando pararía?. Me iba a tocar casi que ya. Y cuando pareció que iba a parar, me dio por decir en voz alta "la velocidad de procesamiento". Reinó el silencio. El ponente se me quedó mirando, con una mezcla de sorpresa y de duda. y empezó a hablar.

- mmm la velocidad de procesamiento.... - como pensando para sí - sí, esa es otra función cognitiva, al fin y al cabo-. Terminó por decir. Y claro, si hasta el propio ponente se quedaba en relativa duda, ¿Cómo no va a dudar cualquiera de qué es la velocidad de procesamiento?. Otro tema más para este blog.

¿Rápido o Lento?

            La velocidad de procesamiento viene a ser algo así como nuestra rapidez para procesar información, y por tanto, es algo transversal que toca al resto de funciones cognitivas, principalmente porque procesar más rápido o más lento afecta a todo (más adelante os pondré un ejemplo, siempre con suspense). Así que la primera variable que tenemos que tener en cuenta es el tiempo. Las personas con más velocidad de procesamiento tienden a ser más rápidas en la ejecución de deferentes pruebas cognitivas, tienden a captar más rápido las "cosas".

¿No os parece curioso el termino "velocidad de procesamiento"?. Un símil de como funcionan los ordenadores adaptado al cerebro.

                En sí, a veces es difícil de definir. Hay que saber diferenciar, claro esta, las personas que son más reflexivas y personas que son más impulsivas. Una persona reflexiva no es que tenga una velocidad de procesamiento baja, sino que analiza de forma más pausada todas las variables y emite la respuesta tras sospesarla. Lo normal, por tanto, evaluarlo con pruebas de decisión que no requieran mucha toma de decisiones, vamos, cosas simples. Vayamos por partes.

¿Dónde está en el cerebro?

            Sacando nuestra lupa frenológica miramos el cerebro en busca de donde está la velocidad de procesamiento. Ya sabemos que es un error común, pero siempre al final sale la misma pregunta. ¿Dónde está en el cerebro?. Bueno, trato de daros una panorámica. Si bien muchas funciones cognitivas precisan de diferentes centros para su funcionamiento correcto (el término que uso el Dr. Maestú en un seminario que asistí creo que era JAPS, no lo recuerdo ahora mismo) sin las cuales la función no producía tener lugar, se da por hecho que el cerebro trabaja en red. En diferentes circuitos. Y que esos circuitos están compuestos por la sustancia blanca.


Podés observar la diferencia de color entre sustancia blanca y gris

                 Ya sabemos que en el cerebro hay, en principio, dos tipos de sustancias, la gris (cuerpos neuronales) y la blanca (las fibras de las neuronas). Bien, estas fibras parecen ser, según muchos estudios, la base de esta velocidad de procesamiento (aquí una revisión sobre la sustancia blanca y cognición), aunque también se mencionan otras áreas (Ganglios Basales, dijo Junqué allá por los 90). Sea como sea, parece que estos axones, esta sustancia blanca que conecta todo el cerebro (y el cerebro con el cuerpo) juega un importante papel en la velocidad de procesamiento. Desde luego, al margen del papel de la sustancia blanca, la correlación entre daño frontal y bajada en la velocidad de procesamiento es algo muy documentado también, por lo que normalmente se suele incluir como una función también de tipo frontal. ¿Algún ejemplo en la patología?. Pues sí, os pongo dos.


La Difusión Tensor Imaging (DTI) ha sido una revolución que nos ha permitido ver esa sustancia blanca en el cerebro. 

                      
         El primero es en el caso de la esclerosis múltiple. Esta enfermedad tiene su base en la desmielinización de las fibras axónicas. ¿Qué es la mielina?. Una capa que recubre estas fibras, imprescimble para la buena transmisión de los impulsos nerviosos. Cuando Encontramos esa desmielinización, la persona comienza a sufrir adormecimientos de partes del cuerpo o diferentes dificultades en la coordinación principalmente, aunque en muchas otras esferas también tiene efecto. Dentro de los síntomas cognitivos asociados a este daño, se está investigando mucho en lo referente a la atención, pero también a una posible relación entre la velocidad de procesamiento y ese problema desmielinizante que afecta a la sustancia blanca. El segundo, lo tenemos en los traumatismos craneoencefálicos, tal y como ya comenté antes, con la relación entre daño frontal y reducción de la posible velocidad de procesamiento.

La pregunta en este caso es, ¿Cómo podemos evaluar esa velocidad de procesamiento?

Evaluando la velocidad de procesamiento.

          Para valorar la velocidad de procesamiento, habitualmente se usan pruebas muy simples y con un tiempo límite. Se trata de intentar aislar esta función, de forma que otras variables no afecten, como por ejemplo la motivación, por lo que suelen ser bastante monótonas.

En esta prueba se trata de señalar en cada fila si alguna de las dos primeras figuras se encuentra también dentro del grupo siguiente de 5, con un tiempo límite. Pertenece al Wais, prueba de inteligencia por excelencia.

En este caso tenemos la prueba de claves, donde en un tiempo límite hay que colocar cada figura debajo del número que corresponde. Podemos ver la versión infantil (dando por hecho que no saben los números) sólo con formas.

          Desde luego, se usan baremos para este tipo de pruebas, pero hay que tener en cuenta una cosa. Primero (y me repito) ninguna prueba mide una sola función. Si por ejemplo, tenemos un problema visoespacial podemos tener dificultad para reconocer los símbolos. También podemos tener un problema práxico (por lo que se va más lento), o de atención, con frecuentes cortes en la tarea (miradas al cielo, preguntas que no tienen nada que ver en mitad de la tarea). Estas variables hay que descartarlas, ya que no todo es hacerlo lento, sino preguntarse el motivo. De hecho, muchas veces las pruebas de velocidad de procesamiento son usadas para la atención y viceversa.

          El segundo, que si tenemos un problema en la velocidad de procesamiento, eso se puede observar TODO lo que se lleva a cabo, ya que es algo transversal. No basta con ver que va lento en esta prueba, sino por ejemplo, en otras que no tienen nada que ver. ¿Qué como es esto?. Os lo explico en el marco de una teoría.

Salthouse y la velocidad de procesamiento

          Si antes hablé de trastornos, ahora hablaré de lo normal. Lo normal, según las investigaciones de este autor, es que las personas mayores comiencen a presentar una reducción de la velocidad de procesamiento con el paso de los años, justificando eso las diferencias de ejecución que hay entre jóvenes y mayores. Y para ello, explicó dos mecanismos (y aquí hay que hacer un esfuerzo por abstraer).

El mecanismo de tiempo limitado (así lo llama) en referencia a que hay un tiempo para los procesos que son secuenciales, de forma que si una primera parte del proceso va más lenta dejaría menos tiempo para las posteriores.

El mecanismo de simultaneidad, que hace referencia a que si se tarda mucho en todo el proceso, cuando llegamos a las partes finales, los resultados de los primeros pasos se pueden haber perdido.

Concibiendo los procesos cognitivos como eslabones de una cadena, la velocidad de lograr cada eslabón puede ser determinante en que el proceso sea correcto. O eso dice Salthouse.

       Ya os digo, mucha abstracción. Pero los resultados que arrojan la relación entre velocidad de procesamiento y envejecimiento sí lo son. Todos conocemos la Torre de Londres, una tarea en la que se dan unos dos minutos para cada ejercicio. Las personas mayores suelen puntuar peor en los ejercicios más difíciles. Pero bueno, diréis, ¿esto no era para planificación?. Y es así, pero en muchos casos, en personas mayores sanas, es que si les quitamos el tiempo límite, la pueden realizar sin problema. ¿era entonces función ejecutiva o velocidad de procesamiento lo que falla?. A eso me refería con que es algo transversal y que puede dar lugar al error. Una buena forma de evaluarlo es jugar con el tiempo límite, ponerlo y quitarlo. En realidad, según estas ideas, seguramente las pruebas con más "carga" cognitiva implicaran que la persona mayor necesita más tiempo para hacerla, pero nada más. Sólo es una velocidad de procesamiento más lenta.

            Es, tal vez, un post demasiado general para conocer esta función, pudiendo ver qué significa, algunos ejemplos patológicos y "normales" donde está deteriorada y algunas pruebas para valorarla. El siguiente paso sería cómo tratarlo, pero eso ya lo dejo para otro post. Un saludo!


2 comentarios:

Angel dijo...

Hola, has usado la misma palabra que uso yo cuando intento "colocar" la velocidad de procesamiento,es decir, transversal. No llega a ser una función cognitiva al uso, me gusta más la definición de "medida general del funcionamiento cerebral".

Saludos

Aarón Del Olmo dijo...

Hola Ángel,

Si, a mi por lo menos me recuerda mucho a la sensación que tengo cuando hablo de la atención. Como una base, que cuando falla se lleva todo por delante. Algo más general. De hecho, en un traumatismo se puede producir perfectamente un daño axonal difuso, que afecta a esa velocidad de procesamient, que cuadra perfectamente con esa idea de "medida general que comentas".

Muchas gracias por comentar!