martes, 1 de abril de 2014

¿Aumenta o Baja el Alzheimer?

- ... y cada vez va a haber más personas con alzheimer y más dependientes - terminaba de comentarme una compañera - y será imposible de mantener el gasto sanitario. Resumiendo, el panorama visto desde este punto de vista es aterrador. Pero claro, yo no podía callarme y admitir que lo que había comentado era más que lógico.

- Depende. Es cierto que cada vez hay más gente mayor, en 2050 habrá un 33% de personas mayores de 65 años - comencé a decir, adornándome con cifras como siempre - y el número de personas con alzheimer puede que aumente, pero hay que ver la proporción-.

- ¿Qué proporción? - preguntó ella tímidamente - Si hay más gente mayor, habrá más personas enfermas entonces y cada vez viven más tiempo con esa enfermedad, !décadas!-.

- Esta claro, pero ¿respecto al total de personas mayores aumentará esa proporción o se mantendrá?- sonreí maliciosamente - si el número de dependientes por esa enfermedad sigue proporcionalmente estable, pues no aumenta en si. Además, hay algo que me parece feo de argumentos de ese tipo.

- ¿el qué? - preguntó sorprendida

- Pues que parece que no hay nada que hacer, que si aumenta la población mayor aumenta el alzheimer sí o sí. Algo podremos hacer, ¿no?-. Pero claro, dos neuropsicólogos hablando de cambiar tendencias poblacionales es casi como ver a dos hormigas hablando sobre como mover una patata de medio kilo. ¿Cuál es el futuro de la enfermedad de Alzheimer?. ¿Qué podemos hacer?.

El momento actual.

           No soy experto en temas de estadística poblacional, pero las predicciones se basan generalmente en diferentes hipótesis que pueden o no cumplirse. En la actualidad asistimos a un aumento del número de personas mayores de 65 años en todo el planeta, y ya no sólo eso, el aumento de los mayores más mayores, aquella población que tiene más de 80 años. Creo que es algo que ya comenté en el post de supercentenarios, inclusive este grupo de edad está empezando a tomar importancia. Pero antes de mostrar las hipótesis predictoras, tenemos que pensar como hemos llegado a este punto actual. ¿Por qué hay más personas mayores?.

         En 1971 Omran postuló 3 fases dentro de la epidemiología como camino hacía la histórica reducción de la mortalidad. 

La era de la pestilencia y el hambre: una época donde las enfermedades infecciosas eran la causa de la muerte. La esperanza de vida era más corta simplemente porque la mayoría de las personas estaban expuestas a poder contraer alguna enfermedad infecciosa aguda y morir. La mortalidad infantil tampoco ayudaba. El alzheimer era una preocupación menor, ni se conocía, ni la gente llegaba a edades para poder estudiarlo.


El ejemplo más parecido de esa primera etapa fue la terrible Peste Negra que asoló Europa. No, no tocaba pensar en las enfermedades neurodegenerativas aún.


La era de las pandemias en retroceso: Durante esta época, el riesgo de pandemias fue reduciéndose, si bien las enfermedades infecciosas agudas seguían cobrándose victimas, pero la esperanza de vida iba en aumento.

La revolución industrial trajo mejoras a nivel de sanidad dentro de las propias ciudades. Aun seguía siendo pronto para hablar de las enfermedades neurodegenerativas

La era de las enfermedades degenerativas y muertes artificiales: Esta era nos llegó cuando diversos cambios en habitos, salud, y todo lo que ya conocemos, produjo que la esperanza de vida se multiplicara. No debería de parecernos tan lejano este hecho, puesto que desde 1970 hasta ahora la esperanza de vida a aumentado una media de 4,3 años por década. Es decir, ahora aparecen estas enfermedades degenerativas que son las que causan la muerte, y no las enfermedades agudas.

Un ejemplo de muerte artificial. Pero llegados a esta época, es infinitamente más fácil llegar a "viejo" y por tanto tener que enfrentarse a una enfermedad neurodegenerativa

           Hasta aquí, todo parecería  normal. Unas causas de muerte por otras. Pero el problema viene en la cuarta fase, descrita por Olhansky. La edad de retroceso de las enfermedades degenerativas. En sí, es cierto, las enfermedades degenerativas son las que te matan, pero ahora tardan más en hacerlo. Las enfermades crónicas dominan el panorama de la mortandad y cada vez esa cronicidad es mayor. Todo ello se traduce en "un mayor tiempo de dependencia de la población enferma". Es decir, la proporción de dependientes va a ir en aumento. 

Creo que si preguntamos a la mayoría de la gente, rápidamente irá a comentarnos este último argumento. Es el lógico, pero responde a uno de los escenarios futuro que se planteán. Evidentemente el más trágico. Pero hay otros dos escenarios posibles, que voy a comentar. Y por supuesto, para rematar, hablar de porque podemos decir que depende más de nosotros que de los números lo que termine pasando.

La hipótesis de la expansión de la morbilidad

      Este escenario es el pesimista. Simplemente, la morbilidad se irá expandiendo según pasen las décadas. Tendremos más gente enferma y más gente dependiente, por tanto más gasto, y más dificultades para sobrellevarlo.

      Esta hipótesis planteada por Gruenberg y Kramer hace referencia a lo anteriormente citado. Las Enfermedades neurodegenerativas siguen apareciendo de la misma manera (ni más ni menos por ellas mismas), pero como hay más gente, aparecen en más personas. Encima, con los grandes avances de la ciencia, podemos mantener con vida a esas personas más tiempo, lo que según los autores llevan a la citada expansión de la morbilidad. Un escenario terrible.

       Aunque esta hipótesis no hace referencia explicita a la enfermedad de Alzheimer, sino a la morbilidad en general, no es difícil de extrapolar al ámbito de esta enfermedad y la dependencia que acarrea en especial en los últimos estadios de la misma, que cada vez parece que duran más.

Con la que se nos viene encima, recortar en sanidad puede ser como pegarse un tiro el pie. Con un lanzagranadas.

La hipótesis del mantenimiento de la morbilidad

      Al ser esta la hipótesis menos aterradora, es la menos conocida. Según Manton, la morbilidad se mantendrá constante debido a la pugna equilibrada entre esperanza de vida y salud, de forma que conforme aumenta la esperanza de vida (más años se viven) más salud se va teniendo, por lo que todo permanece constante y poco más hay que hacer o preocuparse.

La hipótesis de la compresión de la morbilidad

         Fue Fries el que soltó justo la contradicción que pocas veces se comenta. La idea de que la morbilidad se va a ir comprimiendo, hasta el punto de que la gente enfermará poco antes de su muerte, sin periodos largos de cronicidad y dependencia (repito que en el post de los supercentenarios hago una breve introducción a esto). ¿Pero como es posible este utópico paraíso?.

          Según el autor, la vida humana tiene un límite. La esperanza de vida aumentará todo lo que queramos pero jamás pasaremos de ese límite. No hay cifra exacta, pero al menos se sabe que sólo se conoce un caso documentado de alguien que haya superado los 120, y algún puñado que haya superado los 110. Curiosamente a estas edades se suele llegar con un estado de salud a nivel cognitivo envidiable. Sea como sea, hay un tope.

No digo yo que haya que estar a este nivel con 90 años, pero que es posible, sí.

           Si tenemos este tope, y la ciencia sigue avanzando, puede ir logrando el retraso de las enfermedades crónicas e incluso neurodegenerativas hasta poco antes de ese límite de vida humana. Lo cual reduce el tiempo de dependencia. Lo cual reduce la Morbilidad. ¿Cuál es el límite de vida humana?. Eso ya es otro cantar.

¿Y a mi que me importan las hipótesis?

           La generación de hipótesis trata de ayudarnos a predecir para actuar. Pero actualmente, sirve para predecir y ver como no se actúa. ¿Qué podemos sacar de todo esto?. Pues que nos encontraremos ante una más que probable expansión de la morbilidad si no actuamos de manera correcta. Las dos hormigas no podrían mover esa patata de medio kilo, pero si lo intentan entre todas las que forma en hormiguero pueden lograrlo.

           En el caso del Alzheimer es muy fácil. Ya sabemos que en esta enfermedad neurodegenerativa tiene un importante papel el estilo de vida. ¿No es entonces de capital importancia promover los estilos de vida saludables?. Durante mi época trabajando con personas del aula de la experiencia (algo así como universidad de mayores) dije en varias ocasiones que la clave estaría en invertir en más universidades de mayores que en más residencias. Más gente activa, con sus más que merecidas pensiones, es más gente consumiendo y menos gasto sanitario. El ver la forma de enfrentarnos a esta enfermedad amparándonos en solo cuidar a los enfermos de ahora, es perpetuar la dependencia. No solo hay que pedir ayudas para la dependencia (que no se como se atreven a quitarlas o demorarlas). Hay que dar un paso más

Modo utopía ON. Le pido al gobierno de los recortes que invierta en el futuro. Me podría haber ahorrado el Post.

         Informar, promover, llevar a cabo actividades, tener iniciativas para con nuestros mayores, o para los que ya van siéndolo, es no solo un agradecimiento por la vida de trabajo que han desarrollado, sino además, un bien común para todo el pais. Por eso, esta bien conocerse todas esas hipótesis que he nombrado anteriormente, pero es más importante saber que el escenario que se nos viene encima (el bueno o el malo) depende enteramente de nosotros. De gobiernos valientes que no piensen en su candidatura de 4 años, sino que piensen en la candidatura de sus hijos dentro de 20.

         Simplemente, lograr esta compresión de la morbilidad también está en manos de cada uno, evidentemente. Una vida saludable para, en el final de nuestros días, conservar toda la calidad de vida que nos sea posible. Dicho de otra forma, comprimir la morbilidad es expandir nuestra propia calidad de vida. Creo que nos interesa a todos. Sin excepción. Un saludo.

PD: no puedo evitar decir que la forma de hacer bajar en términos absolutos en número de afectados por Alzheimer esta en manos de la investigación, a la cual le han cortado los brazos en este país. Curiosa estampa.

        


2 comentarios:

Cristina Rm dijo...

Es muy interesante lo que planteas y estoy totalmente de acuerdo contigo que si se invirtiera en hábitos de vida saludable o prevención de dependencia a la larga reduce costes y favorece el bien común. De hecho hace tres años fui al congreso de Neuropsicología de Granada y en una ponencia de unos profesionales ingleses que tenían un clínica en su pais. Realizaron un estudio de costes qu supondría invertir en equipos multidisciplinares ( ellos se centraban en los daños cerebrales) y no sólo en cuidados paliativos o puramente médico. Descubrieron que a la larga los procesos de recuperación eran efectivos y por tanto los costes bajarian.......No se la verdad estamos gobernados por psicópatas para los qu nosotros somo lo último

Cristina Rm dijo...

Es muy interesante lo que planteas y estoy totalmente de acuerdo contigo que si se invirtiera en hábitos de vida saludable o prevención de dependencia a la larga reduce costes y favorece el bien común. De hecho hace tres años fui al congreso de Neuropsicología de Granada y en una ponencia de unos profesionales ingleses que tenían un clínica en su pais. Realizaron un estudio de costes qu supondría invertir en equipos multidisciplinares ( ellos se centraban en los daños cerebrales) y no sólo en cuidados paliativos o puramente médico. Descubrieron que a la larga los procesos de recuperación eran efectivos y por tanto los costes bajarian.......No se la verdad estamos gobernados por psicópatas para los qu nosotros somo lo último